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viernes, 24 de febrero de 2017

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                                                           Playa de Gandía.

Ya hace un mes que volví a casa y estoy encantada. Es como renacer. El trabajo como profe de inglés y alemán va saliendo y todo pinta muy bien. He salido de la oscuridad a la luz y aun cuando llueve, la lluvia junto al mar se respira diferente, me da sensación de libertad. De joven me horrorizaba vivir en un lugar tan pequeño, ahora de momento no. Aún no sé si viviré aquí o en Valencia capital, lo importante es que me siento en casa otra vez. 
He cambiado esto (Viena este frío invierno):

                                           


Por esto:

Del gris al sol, mar, montañas, naranjos...
                                                                   
                                          

                                                             El puerto.

                                                         El grao de Gandía.
                                     
                                                              La playa.
                                         
                                            El marjal. Un tesoro tras la playa





                  Palacio de San Francisco de Borja en Gandía, su ciudad natal. 

                                          
                                                       El centro de la ciudad.

Gandía se halla a  3 km de  su playa. Hay tantos lugares maravillosos en los alrededores para ir a comer junto al mar o en las montañas, hacer senderismo... Sinceramente, no echo nada de menos vivir en Viena :).  Me paro en la acera,  levanto la cara al sol y ahí me quedo un rato, como si estuviera loca. Aún se me escapan expresiones en alemán y dicen que tengo pinta de guiri ( no por el vestir, debe ser algo intangible...)

A raíz del post en el que dije que me volvía a España me han contactado personas que viven en Viena desde hace tiempo  y son infelices allí pero que no se atreven a dar el paso. Yo os animo. Si uno no se siente bien nada puede ir bien y al contrario.

viernes, 17 de febrero de 2017

Pretérito "imperfecto" (Sketch humor/Paridas)



Un chico atractivo de unos treinta y tantos toma una copa en la barra de un pub. En la esquina izquierda descubre a una chica guapa que sola toma un refresco  sentada a una mesa. Coge su copa y se acerca a ella.

—Hola, ¿cómo estás?
(Ella alza la cabeza hacia él).

—Sentada.
—Ya veo que estás sentada.
—¿Entonces para qué preguntas?

(El chico queda parado pero insiste).

—Me preguntaba si me puedo sentar contigo.
—¿Te preguntabas o te preguntas?
—Disculpa, me pregunto, me pregunto. ¿Puedo sentarme contigo?
—¿Tu qué crees?
—Jeje. (Se sienta).
—¿Por qué te sientas?
—Has dicho que podía, ¿no?
—Tú flipas. ¿Cuándo he dicho yo eso?
—Bueno, disculpa. Ya me voy. (Hace amago de levantarse pero ella lo coge del brazo impidiéndoselo).
—¿¿Te vas?? ¿Entonces por qué has venido?
—Porque me has parecido una chica guapa.
—¿Te he parecido o te  parezco?
—Me pareces…
—¿Te parezco o soy?
—Eres… Pero…
—¿Pero? ¿Ya empiezas a ponerme peros?
—Oye, yo no… Dejémoslo, ¿vale?
—¿Cómo que vale? No me conoces, te sientas, me pones peros y ¿luego lo dejas? ¿¿Y ya está??
—¡Yo no te he puesto peros!
—¡Sí lo has hecho!
—¿Cuándo?
—Has dicho que soy guapa pero…
—No me has dejado acabar…
—Ni falta que hace. “Pero” indica oposición, contrariedad. Soy guapa pero qué, ¿eh? ¿¿¿Pero qué??? ¡Acaba, cobarde!
—Oye ya está bien. Me piro. (Se levanta).
—Te piras, te piras, me das ilusiones y luego te piras, muy bonito. Sois todos iguales.
—Eres tú quien nos espanta, tía.
—(llorando histérica) Joder, joder, no puedo más, ¡ahora me llamas espantosa! ¡Eres cruel;  infame!
—(Se sienta) Oye, no llores, por Dios, no puedo ver llorar a una mujer. No era mi intención, yo no quería hacerte daño.
—(Para el llanto en seco y lo mira) ¿No querías o no quieres?
—(Nervioso) No quiero.
—¿Entonces por qué lo haces?
—¿Hacer qué?
—Herirme ( lloriquea).
—Yo no te hiero, yo no te he hecho nada, eres tú quien…
—(Para el llanto en seco y lo mira) ¿Entonces por qué lloro?
—No tengo ni idea.
—Lo ves, sois todos unos insensibles (llora).
—Venga, por favor, no llores más ( la coge por los hombros).
—¡No me toques! ¡¿Cómo te atreves?!
—Perdón yo no quería…
—¿No querías o no quieres?
—¡No quiero, joder!
—¡Lo ves! ¡No quieres! ¡No quieres joder, no quieres joder! O Dios, ¿Por qué , por qué no quieres joder? (Llora).
—¿Joder? !Sí , eso sí, eso es justo lo que quería, joder!
—(Para de llorar en seco) ¿Lo que querías o lo que quieres?
—!¡Lo que quiero!!
—(Sonríe) ¿Por qué has tardado tanto?
—¿Qué?
(Se levanta, lo coge del brazo e inician el mutis).

—Cómo me has hecho sufrir, mamón… Qué delicia de hombre... (Mueve la cabeza mientras sonríe placenteramente).
                                                      

                                                                       ©2017
 

domingo, 12 de febrero de 2017

Lo normal es ser bohemio


A—Tú eres una bohemia.
B—Yo no soy bohemia.
A—Sí lo eres. Lo has sido siempre.
B—¿Por qué dices eso?
A—Siempre vives  la vida a tu manera. Tienes que sentar la cabeza.
B—Si lo hago me suicidaré.

25 años después:

C-Es que tú eres muy bohemia.
B-Bueno, igual me llaman pija que bohemia sin ser ninguna de las dos cosas.
C- Sí lo eres. Eres una bohemia. Vives de una forma muy arriesgada.
B-¿Qué es vivir si no?
C- Creo que “A” está hasta los huevos. Son muchos años haciendo lo mismo, creo que está saturado.
B- ¿Lo ves? Y tú me llamas bohemia cuando en realidad lo mío sería lo normal.
C-Lo tuyo es muy arriesgado.
B-Lo de todos es muy arriesgado solo que algunos lo asumimos y  otros no.
C-Bueno, yo me monté un negocio y estuvo a punto de irme muy mal, me hubiera podido hundir. Pero al final todo ha salido bien.
B-Ha salido bien el negocio pero ¿y tu vida? ¿Cómo sabes cómo hubiera devenido todo de ser de otra manera? A veces lo que parecen tragedias son bendiciones y al contrario. La verdad es que no sabemos nada de nada.
C-Bueno, pero ahora me siento seguro.
B- Es lo que yo nunca he asumido la seguridad. La naturaleza del ser humano es nómada, en realidad todos vais  contra natura e intentáis sentarnos la cabeza a los que vivimos según sentimos. ¿Estáis locos?
C-Tú has sufrido mucho, demasiado.
B- Cierto, pero de haber sido de otro modo me hubiera suicidado. No concibo una vida entera, treinta, cuarenta, cincuenta años con el mismo trabajo, en el mismo sitio, la misma gente,  todo siempre igual, me horroriza la idea…
C-Visto así tienes razón.
B-No sé cómo lo aguantáis.
C-Es lo normal.
B-No lo es. Es un lavado de cerebro.
C-Quizá tengas razón.
B-En cuanto veis que algo se rompe intentáis enmendarlo en lugar de dejar que se derrumbe y construir algo nuevo.
C-Sí, es más cómodo así.
B-¿Cómo puede alguien en su sano juicio vivir según las convenciones sociales? Es de locos.
C-Es lo normal.
B- No puedo con lo “normal”. “Virgencita que me quede como estoy”; “prefiero malo conocido que bueno por conocer”, como me dijiste el otro día.
C-Es que yo soy feliz así.
B-Genial, pero a mí no me basta. Me moriría.
C-Lo sé. (Sonríe).
B-Me alegro de que finalmente aun no entendiéndonos nos respetemos. (Sonrío).