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sábado, 11 de junio de 2016

La necesidad de ocultar las emociones (Vivir en Austria)



En ocasiones, el aislamiento, el clima y la dureza de todo lo que he vivido y estoy viviendo en estos años me arrancan alguna lágrima por la calle, en el supermercado o donde me pille. Simplemente cuando sube no lo puedo parar. Las seco, bajo la cabeza, intento ocultarme, pasar desapercibida. Pero de vez en cuando algún desconocido detecta unos ojos llorosos, o simplemente ve la lágrima antes de que pueda ocultarla. Cuando esto ocurre puedo ver su cara de desconcierto , como si jamás hubieran presenciado algo semejante.

Los austriacos lloran, como todo ser humano, pero la gran mayoría jamás se lo permiten ni entre amigos.

He visto a una amiga ser abandonada por su amor de toda la vida,  su alma destrozada ante mis ojos pero jamás se permitió derramar una lágrima. He visto a otra amiga perder en un accidente de moto al hombre con el que quería casarse y pasó lo mismo.

El austriaco en general ha sido educado para ocultar sus emociones.

Cuando aún vivía en España, durante mis vacaciones en Viena, pasó algo que me hizo llorar delante de una pareja “mis mejores amigos” de muchos años. Tiempo después me enteré de que decían de mí que yo era una desequilibrada y que debía ir al psicólogo porque “lloraba”.

A pesar de todo, me cae bien el austriaco en general, me tratan bien y la gente suele ser afable y simpática conmigo. Y hasta percibo que algunos en lugar de criticar este "defecto" lo admiran sorprendidos.

Me costó muchísimo acostumbrarme a llamar a la gente de usted. No importa la edad que uno tenga, en determinadas circunstancias ( es decir, a uno ser que estés tomando copas con ellos o algo similar) uno debe tratar de usted a cualquier persona mayor de edad aunque tenga dieciocho años. Me incomoda inmensamente tener que hablar de usted a niños recién salidos del Instituto . En la consulta del médico la gente es llamada según su nivel de estudios: “ Magister (licenciado), Doktor o Doktor Doktor” Es todo terroríficamente formal. Y aunque la sociedad en general es bastante más abierta que la alemana, en el fondo ambas sociedades sufren de incapacidad para comunicar sentimientos.

La sensación general para mí, entre el clima, la falta del aire del mar, y esta prohibición implícita de manifestar las emociones es, en ocasiones,  de gran asfixia. 

La mayoría de las veces me siento como un pez fuera del agua.



39 comentarios:

Inma_Luna dijo...

Pues tu no sabes como te entiendo.
Yo de verdad que no podrí vivir en un sitio así, tanto frio en diferentes significados no es lo mio.
Besitos

El collar de Hampstead dijo...

Uffff te entiendo perfectamente.
Soy muy "defectuosa" también...

Muchos besos,Celia.
Que pases un domingo estupendo!
; )

La vie en Rose dijo...

Más desequilibrado me parece a mí alguien que no llora o que no exprese sus sentimientos!

Celia Segui dijo...

Xavi, los británicos son retorcidos, muy retorcidos hasta dar miedo. No todos por supuesto, pero en mi experiencia, para echarse a temblar.
Besos a todos.

Noa dijo...

Buenos días Celia. Yo no sé si lo aguantaría, porque la verdad es que yo estoy muy orgullosa de mi desequilibrio, de mostrarme tal y como siento, de conectarme con las personas. Estoy orgullosa de ser sensible, aunque a veces sentir te haga vulnerable al dolor.

Para mí no es en absoluto un defecto, sino realista y completamente virtuoso ser natural y uno mismo. Las lágrimas vienen naturalmente para vaporizar todo lo que nos daña, y si no las sacamos dejamos que los cortes sean profundos.
Mi padre de niña me amenazaba si me veía o oía llorar, hasta tal punto que tragaba mis lágrimas. Y eso, es algo que no pienso hacerles yo a mis hijos si los llego a tener, porque cuándo las tragas no dejas que el alivio llegue después.

Un beso preciosa, y sigue siendo tu misma. Cúrate siempre que puedas sin avergonzarte. Por desgracia están algo enfermos.

Noa

palomamzs dijo...

A mi me parece genial manifestar los sentimientos, yo también tengo la lágrima fácil igual que la risa y creo que es sanísimo que salgan cuando quieran. La gente que se contiene tanto acaba explotando por otros lados. Besos, pásalo bien y no hagas caso a esa panda siesos. Por cierto, tengo un cuñado austriaco, del mismísimo Tirol.

Mi Álter Ego dijo...

Yo soy de lágrima fácil pero en privado. Si estando en público me da la llorera prefiero esconderme para llorar a gusto donde nadie me vea. Sin embargo, no podría vivir en un sitio donde todo el mundo oculta sus sentimientos y donde todo es tan extremadamente formal. Aunque no me guste llorar en público (confieso que es más por vanidad que por otra cosa; es que estoy muy fea cuando lloro), me considero una persona de trato muy abierto y creo que me costaría mucho encorsetarme tanto. Besotes!!!

X dijo...


Vamos... que ya lo de darse besos y abrazos por la calle... como que igual te encierran en un sanatorio austríaco de época, no? :P
Su 'espacio personal' tiene que ser enooooooorrrrme... ¡cómo para acercarse a menos de cinco metros! Y lo de rozarse ya ni te cuento! Fijo que lo tienen prohibido... o qué?
Ahora entiendo porque les encanta venirse pa'l sur de Europa a 'descansar y relajarse'... Me pregunto cómo tiene hijos... No serán de laboratorio?* :O

Creo que eso es síntoma de tener miedo a la vida.

Estoy acostumbrada a sentirme como pececito fuera del agua... una 'eterna rarita'. Da igual que esté entre los 'normales' o los 'raritos'.

Esto de tener que 'encajar' es lo que tiene... que algun@s venimos defectuosos de fábrica y 'no encajamos', pero a mucha honra, oye... :))

Ánimo Celia... tú dale y sigue siendo tú misma estés donde estés... o intentándolo (cuesta... lo sé).
¿Quién sabe? igual inicias una 'Revolución Emocional Celíaca' en Austria...
Va a ser eso... que somos lo que comemos... ;)

Un beso y un cálido abrazo!

:)

PD: *Me tomo la licencia de bromear para quitarle hierro al asunto... ya sé que exagero y lo de generalizar es injusto siempre y en todo momento y lugar.

Celia Segui dijo...

No vas tan desencaminada X. Yo también me pregunto cómo tienen hijos porque lo de ligar aquí tiene tela. Lo sé por otras personas: no se liga. Yo no veo gente besándose o cogida de la mano, pocos, muy pocos. En realidad a penas se oye hablar, pero eso igual lo cuento en otro post.
Besos a tod@s y feliz domingo.

Alfred dijo...

Ojo con sentirte como un pez, ya sabes que mueren por la boca...
Será por que soy de una época y lugar determinado, más de lo primero supongo, no suelo manifestar emociones en público, tengo un cierto pudor que me lo impide, así como dar abrazos de esos tan efusivos con la gente que te rodea y cosas así. Supongo que ya de pequeño me pusieron una coraza aislante. Se que es desconcertante, pero es así. Lo de tratar a la gente por su titulación lo veo un poco exagerado, pero el tuteo indiscriminado también.
Uf! Qué mal no???
Besos :)

AMBAR dijo...

Pez fuera del agua, encerrada en sí misma, fuera de tiempo y lugar, podría decirte bien venida al club, pero NO, porque no es agradable y mucho menos saludable sentirse así.
Pero si que te comprendo y si quieres llorar llora, da rienda suelta a tus emociones no las reprimas, aunque sea te vas al pico de un monte y gritas, lloras y pataleas, hasta que te quedes tranquila.
No olvides que Austria estuvo bajo el mandato de Alemania, de ahí que algo les haya quedado.
Un abrazo.
Ambar

Celia Segui dijo...

Alfred, eso es algo que no elijo. No soy de las que se junta con gente y les avasalla con sus problemas ni me pongo a berrear, no... Soy educada. Pero estoy hablando de cuando estoy sola, solo que no me pilla en casa, y voy pensando y de repente me sube la pena... De más joven no me pasaba pero ahora sí, y más en esta situación.
Lo de los abrazos efusivos, en España es exagerado. Yo los doy a amigos, y también me los dan amigos austriacos. No es eso, hablo de lo que hay por la calle , de la atmósfera general, de un pueblo que tradicionalmente no muestra sentimientos ni se comunica, y eso es malo, muy malo.

Gracias por tus consejos, Ámbar. Yo jamás me reprimo... me contengo cuando no toca, si puedo, y luego lo suelto.
Besos a todos

Chaly Vera dijo...

Posiblemente pongo cara de desconcierto si veo llorar a alguien y ese alguien lo nota porque notó su reacción, es que la verdad no me gusta ver llorando a alguien.
Por estos lares se ustea al desconocido y se tutea o se vosea al pariente o al amigo.
El Usted no lo vemos como respeto, más bien poniendo distancia -usted no es mi amigo, entonces compórtese de esa manera-, en cambio el tú para la familia y el vos para los amigos.

Nefertiti Munguia Triana dijo...

Nunca me lo habría imaginado, la gente de por allá tiene fama de rígida pero creo que esto va mas allá de lo que yo pensaba.

Hace como un año me robaron mi iPod y me dio sentimiento y me puse a llorar en la calle y todos me veían raro pero no se porque si llorar es algo natural, raro sería llorar sangre o de color verde ahí si me sorprendería o pensaría que esa persona esta enferma jajaja

Saludos!!

AtHeNeA dijo...

A veces los espejos proyectan, y otras son liviano muro que separa y sopesa realidades internas.
Es lógico que cuando nos criamos con unas pautas que ya de por si resultan innatas, seguirlas sea la lógica y tachar de extraño a quien no las sigue ...casi que también. Pero me niego a pensar que no hay quienes las atraviesan y moldean dejando...se pese a todo llevar y ser.

Mi abrazo

Rosa dijo...

Para mí también sería difícil, te comprendo perfectamente.
Para ellos lo raro es lo nuestro.
Como esto es muy subjetivo, influyen muchos factores, cada uno que lo haga como le salga.

Un beso, Celia. Comprendo muy bien lo que dices :))
Feliz domingo.

Tracy dijo...

Opino igual que tú, son impenetrables, pero encantadores.

Carmela dijo...

Ufff Celia, cuanto me costaría vivir allí. No soy de ir derrochando emociones sin motivo, pero lo que describes no encaja para nada conmigo, demasiados autómatas, al menos exteriormente.
Te mando un poquito de brisa de mar que ojalá te llegue.

lopillas dijo...

Supongo que toda esa represión emocional tiene relación directa con la cantidad de alcohol que nos has contado que toman. Tú llora mi niña todo lo que haga falta o te vienes por aquí y echas un par de gritos y gritamos contigo.
Besitos muchos

Celia Segui dijo...

Sí, Lopillas, ponerse hasta arriba es su forma de huir. Es asfixiante.

Besos a todos.

unjubilado dijo...

Es bueno de vez en cuando, aunque en ocasiones puede resultar improcedente, desahogarse de alguna manera. Cuando trabajaba tenía un compañero muy comedido que no se enfadaba por casi nada, pero esporádicamente daba un enorme puñetazo en la mesa cosa que nos hacía volver a mirarle todos y según nos decía es que por la presión del trabajo o golpeaba a alguien o reventaba y en este caso lo pagaba con la mesa.
Besos

Rosana Marti dijo...

Detesto la frialdad de las personas, donde haya un corazón caliente que se quite lo balao.

Un cálido abrazo con mi cariño.

MATT dijo...

Pues yo creo que en el justo medio está la virtud, ni no expresar nunca emociones ni estar todo el día con la lágrima y el abrazo. Reconozco que el rollo Belen Esteban forzando la lágrima y la emoción no va conmigo. Yo soy muy empática y me emociono mucho pero intento contenerme y desahogarme en privado. Pasé varios veranos en Alemania cuando estaba en la universidad y lo que cuentas me ha recordado mucho a ellos. Tampoco me gusta la represión como si fuéramos robots. Justo medio.
Un beso guapa

Anusca77 dijo...

Pues corazón, como casi psicóloga y que ya trabajo en ello de hecho, te diré que llorar no es sólo que sea bueno, es que de hecho, es necesario. Cuando uno necesita soltar lastre, superar un duelo, lo que sea, tiene que llorar, tiene que soltar, porque si no lo hace, la bola se puede hacer imposible de tragar, y ahí es cuando toca acabar en el psicólogo. De hecho, los psicólogos a veces tenemos que enseñar a algunas personas a "romper" porque son incapaces por sí mismos de hacerlo, de romperse y llorar, y terminan con unas depresiones de caballo.
Así que...al próximo que te diga eso, compadécele querida.
Besos mil y arriba ese ánimo, te noto muy decaída. Venga corazón, aquí nos tienes, suelta lastre cuando quieras con nosotros.

Macondo dijo...

Yo no lloro con facilidad y cuando me ocurre no lo hago delante de los demás, pero más bien creo que es un problema de timidez que de educación. No me hace mal efecto que la gente llore.
Acabo de ver el partido de la Eurocopa Alemania-Ucrania y entrevistaban el la radio a una alemana que llevaba quince años viviendo en España. Me ha llamado la atención lo mal que hablaba español y que no pillaba nunca la ironía de algunas preguntas.
Besos.

Marigem Saldelapuro dijo...

Hola!!!!! No es que yo ande por la vida llorando pero no me gusta esconderme y si me ha pasado algo y tengo que llorar, pues lloro, no podría soportar algo así y entiendo tu sensación de asfixia, porque cuando yo estoy muy saturada me desahogo paseando por la playa, y en tu caso eso no puede ser.
Un beso enorme y ánimo.

POESIAS SENSUAIS E CONTOS dijo...

Expressar sentimentos as vezes é mesmo complicado, mas eu diria que é a vida em seu movimento... Uma feliz semana

Salamandra dijo...

Hosti nena, pues a mi ya me habrían deportado o metido en un psiquiátrico, soy una llorona imposible: lloro de alegría, de pena, de rabia, de estrés ... lloro mucho, y soy incapaz de controlarme, ¡las lágrimas corren por mi cara como cascadas!.

De hecho lo mío empieza a ser un problema porque a veces no puedo evitar llorar más que la viuda en un entierro, por ejemplo (juro que esto me ha pasado y ha sido embarazoso), o llorar como una magdalena cuando mi niña hace el ganso en el festival de final de curso. Ya ni te cuento cuando tengo motivos para llorar ... cuando se abre el grifo ... me cuesta mucho cerrarlo.

Y qué quieres que te diga: me parece sanísimo. No hay nada que desahogue más, y lo recomiendo a todo el mundo. Entiendo que en tu caso sea una losa, pero BENDITA LOSA, amiga. Nunca dejes de ser la rara en ese país, a lo mejor no te entienden pero ... ¿y qué?

Beso enorme

Carmen Silza dijo...

Hola Celia, vengo del blog de Rosana, he visto tu comentario y he querido venir a conocerte.
Y no me arrepiento, me gusta lo que he leído.
Yo no podría vivir así, soy del mediterráneo, jeje... aunque debemos adaptarnos a todos los medios, pues así nos lo puede imponer la vida y debemos estar preparados.
Un placer leerte.
Me llevo tu blog al mio para no perderme ningún escrito tuyo.
Feliz semana. Un abrazo Celia.

Piruli dijo...

Ufff, entiendo que tiene que ser difícil.
A mí a veces me agobio la cercanía de la gente, el tener que dar dos besos, los horarios tan tardíos para cenar... que hay aquí. Pero sobre esto o tanta formalidad, creo que me quedo con esto.
Toda sociedad tiene su lado bueno y el malo, haz que lo bueno siempre venza. Ánimo.
Besos

Blanca Lafarga dijo...

Pues... acabo de oír que los españoles vivimos dos veces... ¿por qué sabemos disfrutar del momento? ¿por qué somos voceras?.
Sé Celia Segui y punto!!!

Amapola Azzul dijo...

Pues personalmente yo creo que llorar es terapeutico.
Imagino o quiero imaginar que los austriacos llorarán cuando estén solos sin gente que los mire.
Debe ser algo cultural de allí.

Besos.

Eme dijo...

Estoy de acuerdo con lopillas, quizás por eso beben tanto, necesitan soltar sus cadenas de alguna manera y el alcohol es la excusa. Me parece triste.
Creo que en eso nuestra cultura es mucho más sana para el individuo. No se trata de ir llorando todo el día sino de tener una relación equilibrada con las emociones propias, saber expresarlas y poder exteriorizarlas del modo adecuado.
Entiendo perfectamente lo difícil que debe resultarte la vida en un entorno tan restrictivo.
Un beso grande.

Conxita Casamitjana dijo...

Celia,
Tiene que ser muy duro para ellos estar siempre tan contenido y por eso en muchas ocasiones cuando se sueltan, con frecuencia gracias al alcohol, la lían. Expresar los sentimientos es sano y equilibrado.
No sabía que eran tan formales en el tratamiento, es bueno saberlo.

Un saludo

desdelaterraza-viajaralahistoria dijo...

Pues es verdad que el carácter español, mediterráneo en general es más informal, más cálido el contacto entre personas; pero los formalismos, y no hace falta que sean tan exagerados como leo, a veces, sirven para mantener un mínimo de educación y respeto entre personas. Y sobre el llanto, qué mejor terapia en los malos momentos.
Un saludo.

Tania (Sevilla desde La Giralda) dijo...

Hola Celia,

veo que podría encajar bien con lo de tratar de usted, yo hasta a los niños pequeños que no conozco los trato así. Me resulta divertido. Y como decía un jefe que tuve hace tiempo, tratar de usted es poner distancia para que nadie te falte al respeto.

Ahora bien lo de ir al médico, y que te llamen por tu nivel de estudios me resulta raro.

Y lo de llorar pues yo soy una desequilibrAda de tomo y lomo. Lloro cuando me emociono, y viviendo en Sevilla en esta preciosa ciudad pues me emociono mucho.

Creo que deberías sacarle partido, y montar un gabinete de llorarterapia. Aprende a descargar tus emociones con Celia. Seguro que al menos los que estudien para actores se apuntan a tu escuela.

Un abrazo muy grande Celia.

Isa dijo...

Hola Celia. Bueno, yo te entiendo porque yo soy como un merengue de blando. No me avergüenzo por ello porque se me escapen las lágrimas. Yo no puedo esconder mis emociones, y si a alguien no le gusta, pues que se aguante. Hay que aceptar a todas las personas tal como son. Me gustaría aguantarme pero cuando la lágrima asoma imposible de parar el llanto. No tengo ningún problema, es sólo que todo me afecta por leve que sea. Si escucho llorar a un bebé o no tan bebé, pues entonces si que se desborda mi río. Al menos al llorar no se nos queda todo el día cara de estreñidas jajajaja
Abrazosssssssssss enormesssssssssss

Edda Diaz dijo...

Celia tesoro te escribi un largo mail, lo recibiste?

Erika Martin dijo...

Hola Celia,

entiendo perfectamente lo que dices. Nunca llegué a acostumbrarme en Alemania a tratar a todo el mundo de Usted. Me parecía surrealista que en el trabajo los compañeros me llamaran "Frau Martin" día tras día, mes tras mes y año tras año.

En los momentos de bajón del emigrante también se me caía alguna lagrimita por la calle. Pero lo peor era con mis amigos alemanes. Es como dices, les desconcertaba y eso que alguna vez también les vi llorar yo a ellos. En realidad creo que no les han enseñado a mostrar sus emociones en público.

Un besote

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