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miércoles, 8 de junio de 2016

La extraña familia (Anécdotas)



Un verano de los años 70, mi hermano y yo jugábamos a indios y vaqueros en la terraza del apartamento de la playa cuando oímos la voz de nuestro abuelo:

—¡Niños, mirad a quién traigo!!!!!  
Esta es Patrocinio. !Patro, saluda a mis nietos!
—¡Hola Patro!!! !Holaaaa!!!!!

    En mitad de la calle, al lado de mi sonriente abuelo y  sujetada por una cuerda estaba Patro: una cabra blanca.  Entusiasmada corrí al salón.

—¡Papá, mamá, venid, el abuelito está en la calle con una cabra!!!!!

   Sin perder un segundo, mis padres y abuela salieron corriendo  a la terraza.

—Padre, ¿Qué hace usted con esa cabra?
—Es  Patrocinio, el nuevo miembro de la familia.
—!!!¿De dónde la ha sacado? !!!
—Se la  he comprado a un hombre.  !Patro, saluda a tu nueva familia!
—!Me cago en... ! !Ya  está devolviéndo la cabra donde la compró! —gritaba mi  padre.

—!!!! Ni hablar. La cabra sube conmigo a casa!!! 

    Resuelto a subir con la cabra los tres pisos sin ascensor, mi abuelo enfiló hacia la entrada.

—!Quieto ahí! !!!Ni se le ocurra subir la cabra a casa!!! 
—Vamos, Patro, vamos...
—¡Sí, abuelito,que suba la cabra, que suba la cabra!

    Mi padre salíó escopetado escaleras abajo. El vecino del cuarto, que al igual que el resto de vecinos observaba la escena desde su terraza, bajó a ayudarle. No oí lo que decían solo sé que discutían. Finalmente , el buen hombre ofreció una caseta que tenía detrás del apartamento para que durmiera la cabra  y al día siguiente  mi hermano y yo, entristecidos,vimos alejarse a mi abuelo y a Patro  desde la terraza.

     No era la primera vez. En los años cincuenta, siendo mi padre un niño, apareció un buen día  con una monita en casa, que había comprado a un hombre al que se había encontrado en la calle ( como al de la cabra) y esta vez sí se la quedaron. Se llamaba Chita, iba vestida de marinero. Reconocía a la mala y la buena gente, de tal modo que cuando las cotillas del pueblo entraban en casa se lanzaba desde su columpio  y las mordía. «Me libré de todas», decía riendo.

    Muchos años antes, poco después de la guerra,  había aparecido en casa con un  cerdito. Mi abuela lo bañaba cada día y se lo llevaba a la compra. Hasta que el cerdito se convirtió en un cerdo con todas las de la ley y  mi abuelo, muy a su pesar, tuvo que ceder y sacarlo de la casa.


    Murió en 2001 y lo echo de menos todos los días. Fue un niño grande hasta el final.
         
 Con mis abuelos, mis hermanos, cuñada y nuestra perrita Betty en el apartamento en cuestión. Verano de 1998.





51 comentarios:

Noa dijo...

JAJAJAJA Qué crack el abuelo Celia. ¡Me encanta Dios mío! <3
JAJAJAJAJAJAJA

Mi Álter Ego dijo...

Me encanta!!! Adoro a esa gente que no pierde la inocencia y que está siempre en contacto con su mundo interior. Besotes!!!

Estoy entre paginas dijo...

Tu abuelo un crack, y me hubiera encantado ver a chita vestida de marinero jajaja un beso para todos los abuelos.

Estoy entre paginas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
El collar de Hampstead dijo...

Jjajajaha grande tu abuelo!
Qué contentos se os ve en esa foto.
No me extraña que le eches de menos.
Ayssss los abuelos...

Un besazo,monada!
; )

Amapola Azzul dijo...

Anécdota curiosa y entrañable. Besos!!

Amapola Azzul dijo...

Estás muy bien en la foto.
Con mucha energía vital y alegría. :)
Bs.

palomamzs dijo...

Oh, qué tierno y qué majo tu abuelo. Muy guapa en la foto, tan sonriente.

Marcos dijo...

La foto le dá credibilidad, pero lo de la cabra y el mono no sé si nos tomas el pelo una vez mas. Imaginativa si eres.

Celia Segui dijo...

Jajaja, larga vida tuvo esa mona...tiene...
No soy la de le derecha, lelo, soy la que sonríe detrás de mi hermano :P

Besos a todos.

Celia Segui dijo...

Marcos, es todo verdad!!! Jajajaja. Lo juro!
Besos

la MaLquEridA dijo...

Los abuelos son una monada ¿o no?


Besos

unjubilado dijo...

Simpático tu abuelo. Anda que si se le ocurre llevar un cocodrilo recién nacido a casa... Miden al nacer un palmo aproximadamente y llegan a medir de adultos de tres a cuatro metros. Lo se ya que cuando yo tenía un acuario en casa vi los cocodrilos recién nacidos y comenté si eran una especie enana, me dijeron lo que ya te he contado, al final los tienen que encerrar en una parcela con un estanque y por último los regalan a algún zoológico.
Besos

Celia Segui dijo...

Jajaja, pues jubi, menos mal que no le dio por ahí, vamos yo no le hubiera dejado.
Besos

X dijo...


Eso es un abuelo como Dios manda y lo demás tonterías!

Un beso y un cálido abrazo!

;)

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Precioso... Según lo leía iba haciendo memoria que alguna época de mi infancia en las calles había funambulistas con cabra

Lapiz Pluma dijo...

Muy grande tu abuelo!!!!!

Macondo dijo...

Los abuelos son frecuentemente la alegría de la huerta. El nuestro nos regaló una burra con un carro pintado de rojo.
El tuyo además era un cachondo.
Besos.

Marigem Saldelapuro dijo...

Ayyyyyyyyyyy muero de amor!!!!! Mi sueño era y sigue siendo tener un mono y una cabra, y varios cerdos que en pandilla son adorables.
Me encantan las anécdotas y me encanta que tu abuelito viviese tanto tiempo.
Sufro por Patro, yo me la habría quedado, ainnnns.
Un beso y no sé que pasa que en mi blog roll nunca se me actualizan tus post, te leo porque me paso yo a mirar si has publicado porque tarda más de un día en actualizarse, no sé si es cosa de tu blog o del mío.
Besos!!!!

AMBAR dijo...

Me ha encantado el humor de tu abuelo, y la foto es un buen recuerdo.
Poco más y os pone una granja, me gustan los animales pero siempre que haya espacio, hemos tenido varios ahora no tenemos ninguno.
Un abrazo.
Ambar

Alfred dijo...

Que bueno tener anécdotas de estas en la familia, seguro que no os aburríais. Me hubiera gustado verte con el traje de marinerito haciendo monadas :)
Besos.

MuCha dijo...

Recuerdos hechos letras de un pasado lleno de luz
abrazo

Covadonga HD dijo...

Qué grande tu abuelo!!!! Besines

Rosana Marti dijo...

¡Qué entrañable historia!...has logrado emocionarme la verdad. Tu abuelo fue una gran persona, mi abuelo también lo fue, no soy muy dada a contar historias de mi familia, pero te aseguro que aun cuando lo recuerdo, lo siento, lo vivo, todos lo querían.

Un besazo preciosa.

Anusca77 dijo...

Mi abuelito se me fue en el 2000 justo el día antes de mi cumpleaños, de hecho, lo enterramos el día que yo cumplía los 23 y también lo echo de menos a diario, así que, te entiendo. Me ha encantado la historia Celia, me ha parecido super tierna la forma que has tenido de recordarlo con esa bonita costumbre suya de "adoptar" animales, cuanto menos, exóticos para tener como mascotas.
Un besazo

Milena dijo...

Qué grande tu abuelo... Los abuelos son lo mejor del mundo, yo también me acuerdo de los míos cada día...
La foto es total, me encanta.
Besos mil

Chaly Vera dijo...

Que buen tipo tu abuelo!

Besos

Jane Jubilada dijo...

Jajaja, me recordó a mi marido. En casa no sólo tenemos un perro, 160 y pico palomas mensajeras y 3 gallinas, sino que además un día me dice mi marido: "Estoy pensando cómo meter una cabra en casa sin que se enteren los vecinos". Yo le dije: "Más difícil todavía:¡Sin que me entere yo!".

MATT dijo...

Buenísimo, me ha encantado tu abuelo. No os aburráis sin él, eh?. Genial lo de la mona espantando a las brujas del pueblo.
Un beso

lopillas dijo...

:) De raza le viene a la galga. Me enternece tu anécdota.
Besitos linda

Nefertiti Munguia Triana dijo...

Que diría mi mamá si hago algo así, si el otro día le hablé a un gato y ya me estaba regañando por llevar animales a la casa, si lo único que tenemos es la coneja

Saludos!!

Carmela dijo...

jajajajaj que bueno, Celia, me encanta tu abuelo, debió ser un tipo estupendo!!!
Besos.

Jo dijo...

Los abuelos tienen siempre esas puntadas y ocurrencias que lejos estamos ya de incluso recordar o reir a carcajada batiente por ello.

uno deberia tomarse la vida asi, sencilla

;)

yo soy una cabra
por cierto.

jaja

Ann dijo...

Oix !!! Me hubiese encantado conocer a tu abuelo jaja la cabra,el mono , el cerdo un zoo hubiésemos montado tu abuelo y yo jaja. Que suerte haber podido conocer a tu abuelo, yo no tuve la oportunidad.
Te nomine en mi blog espero que no te moleste.

Celia Segui dijo...

Algunos me dejáis alucinada. No sabía que hubiera tanta gente dispuesta a meter cabras y monos en casa, jajaja
BEsos

Ein Tag mit Pepa dijo...

Me encantan los animales, y al igual que él, me quedaría con cada uno que encontrase por la calle. Así que lo entiendo bien! Bonita historia!

Feliz fin de semana!
www.eintagmitpepa.com

Noa dijo...

¡Hola amorcito! ¿Qué se presenta para tu fin de semana? <3

La vie en Rose dijo...

Muy fan de tu abu! Bravo

Rosa dijo...

Pues si me llega a pasar a mí lo de la monita, me da un patatús, jajaja ... creo que no podría soportar vivir con una, ¡uf!!!, creo ...

Entrañables tus abuelos. También los echo de menos.

Un beso, Celia, y feliz fin de semana.

Saboreaté y Café Gandia dijo...

es totalmente cierto. yo aun no habia nacido, pero siempre me lo contaban en momentos de reunion

Celia Segui dijo...

Hola Nacho! Jajajaja. Y lo del pingüino que se me olvidó, tú tampoco lo viviste.

Besos a todos!

Manuel dijo...

Estos recuerdos dicen mucho a favor de tu abuelo; tenía que tener un corazón muy grande.
Un abrazo, amiga.

Blanca Lafarga dijo...

Me da igual si te lo inventas. Muy divertido.
un besico.

Holden dijo...

Me encantan esas anécdotas de tu abuelo. Si algún día tengo nietos quiero que me recuerden como tú al tuyo, porque es como creo que voy a ser de mayor xD

Conxita Casamitjana dijo...

Muy entrañable esta anécdota de ese abuelo tan divertido, ese niño grande como tú dices y menuda la abuela, qué paciencia.
Un saludo

karin rosenkranz dijo...

Se ve que le gustaban mucho los animales.
es muy lindo recordar a los abuelos, me has hecho viajar con la mente a otras épocas.
besos

Flor dijo...

Hola Celia , cariño no pude veniar antes por temas de salud y de ingreso de hospital , y recien salgo y paso a verte y lo más importante leerte , que entrada más bonita y nostalgica , la verdad es que el abulo era una pasada , siendo yo muy pequeña , en nuestro barrio unos gitanos se enpecinaron en meter a un burro en un4 piso y sin ascensor , y la verdad es que era digno de ver el circo que montaban cada vez que metián al pobre burro en el portal , ahora yo vivio en una urbanizacióncon un pequeño jadín , y todos los días le doy la retaila a mi padre para que me compre un borrico pequeño , como los ponis por que a mi los burros me encantan , y no te digo yo que algun día me sorprenda , con el burro y lo pongamos en el jadín con un poco de paja para que este mas comodo , te deseo un feliz fin de semana besos de Flor.

Ilduara dijo...

Ojalá yo hubiese conocido a mis abuelos, siempre los eché de menos. Me encanta el tuyo.

Isa dijo...

Hola Celia. Encantada de conocer a parte de tu familia. Muy bueno lo que cuentas y como lo cuentas. Seguro tu abuelo era un encanto de persona.
Abrazossssssssssssssssss

Ayla dijo...

Que maravilla de abuelo, jeje, me habría encantado tener un abuelo así que me trajera animalitos y se mostrara todo emocionado con ellos como un niño mas, jajaja. Lástima que detrás siempre hay un padre que dice el NOOOO!!!! y se acabo la ilusión.
Besote!!!!!

Marina Fligueira dijo...

Precioso todo lo que has escrito y, es verdad pasa el tiempo y seguimos siendo niños dentro del alma.

Me ha encatnado. Un besito.

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