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viernes, 20 de mayo de 2016

El retorno del expatriado ( Vivir en Austria)



Hace poco leí un artículo sobre la realidad con la que nos encontramos los expatriados cuando decidimos volver a casa. En mi caso, no he vuelto y no sé si algún día lo haré, aunque lo deseo muchas veces.

Sin embargo, lo que contaba el artículo lo he vivido ya en primera persona: tras más de una década fuera de Valencia cuando decidí volver a “casa” al principio la sensación fue de paz, alegría: cenas con mis amigas de toda la vida, a las que hasta entonces había visto  una vez cada tantos meses, planes , la alegría de mi familia, el sentirse protegido. Sin embargo todo esto se esfumó en poco tiempo. Pronto me di cuenta de que la vida había seguido sin mí durante muchos años, que ni yo ni los demás éramos los mismos que cuando me fui. “¿Qué pinto yo aquí? Esta ya no es mi casa”, era el pensamiento recurrente. A punto estuve de volverme a Londres.

Entré en un principio de depresión. Estaba perdida, totalmente descolocada, encontré un puesto de trabajo en una óptica, que acepté por la presión del entorno y no por decisión propia, lo cual fue peor, porque yo no estaba ni estoy hecha para una vida que a mí me parecía monótona y sin sueños de futuro. Creo que mis amigas no me entendían, nadie que no haya pasado por esto puede entenderlo, ni yo tampoco a ellas.  Yo no podía ya entrar en su mundo no porque fuera mejor ni peor sino porque era otra.

El gran shock llegó cuando me di cuenta de que la que yo consideraba mi hermana del alma, mi mejor amiga de siempre, ya no me tenía por su mejor amiga, el distanciamiento fue gradual hasta la total disolución de una amistad que había sido de las más importantes de mi vida.

Según el artículo que leí, cuanto más tiempo pasa uno fuera de casa, mayor es el golpe al volver, y al final uno quiere volver al lugar en el que era extranjero.

El artículo  resume diciendo que los expatriados de larga duración al final no tenemos nuestro hogar en ningún sitio, que somos eternos viajeros y la única opción es aceptar e intentar sentirte lo más que puedas en casa allá donde estés.

Cuando estoy aquí, pienso en volver a España muchas veces, sin embargo cuando voy de visita y me visualizo viviendo en mi ciudad natal, sé que no funcionaría, al menos no ahora, quizá sí en la vejez, cuando ya solo quiera descansar al sol. Sé que no formo parte de ellos. De hecho, ya no tengo ningún contacto con mis amigas de toda la vida. Mis amigos de verdad  están casi todos en Madrid, donde hay una gran parte de mi corazón, pero vivir en Madrid sería impensable para mí ahora. Con Valencia capital me pasa algo semejante. Miro atrás y solo veo huecos vacíos donde antes tenía mi hogar.

Al final  o aceptas tu condición o vives en una condena. Tras seis años y medio en Viena, estoy trabajando en la aceptación y en la valoración de las cosas buenas que esto me ha dado, pero os aseguro que no es nada fácil, sobre todo cuando hay dolor "Heimweh"  en alemán o "homesickness" en inglés, debería existir una palabra así en español y no la hay, es una pena.

Sé que tengo que   sacar la pierna que tengo en España y pisar con los dos pies aquí. Pero no sé si lo conseguiré, la verdad. Son muchos los días en que cogería la maleta y volvería. Sin embargo, una amiga mía alemana residente en Viena me dice que seis años es muy poco tiempo.


Obviamente, cuanto mayor es uno y más vidas ha dejado atrás, más difícil se vuelve todo. Pero algo tengo que hacer, porque son demasiados los días en que me siento "Homesick".
                                                          

47 comentarios:

AMBAR dijo...

No soy de aquí ni soy de allám soy un viajero universal.
Y nunca sacaras la pierna de ningún lado las tienes en cada lugar donde vayas, creeme, sé lo que digo.
No importa en que edad, es mejor que disfrutes de lo que te ofrece la vida en cualquier rincón donde estés.
Viaja ligera y no acumules más de lo necesario, al moverte siempre pierdes algo valioso sentimentalmente, y cuando pierdes sufres.
He pasado y paso por lo mismo, sé muy bien lo que es, desde familia, amor y amigos, sin mencionar efectos personales, hace tiempo que no guardo nada, vivo el día a día y tener lo necesario y nada más.
Un abrazo y toma la vida como viene, nunca pierdas el buen humor, ni la fe en ti misma, eso es muy importante.
Un abrazo lleno de cariño.
Ambar

Celia Segui dijo...

Gracias, Ámbar, lo que dices es muy sabio. Intentaré ponerlo en práctica.
Besos, guapa :)

El collar de Hampstead dijo...

Quizá podría servir la palabra "morriña" para expresar esa especie de nostalgia por la tierra de uno.

No me he sentido nunca tan mal como tú cuando regresaste de Londres.A mí me pasó que después de varios días Valencia me hubiera vuelto para Hampstead,pero no pasó a mayores.
Conseguí readaptarme.
Unos años después,de un día para otro me vine a Madrid.
Y no sé si fue una mezcla de mi carácter y las circunstancias,pero me sentí muy a gusto desde el principio y eso compensó la distancia de personas muy importantes para mí.
Supongo que tengo capacidad de adaptación,porque he conocido mucha gente que ha venido aquí y lo ha pasado fatal.
Viviendo en Londres,una compañera tuvo que volverse a Valencia porque no podía más.Cuando la dejé en la puerta de embarque tenía una sonrisa de oreja a oreja.
Cada uno reaccionamos de una forma distinta.

A mí se me ha caído mucha lagrimilla cuando me he subido al coche para volver a Madrid,pero al poco rato se me va pasando.
Me dolía especialmente cuando me despedía de mis abuelos.
Los amigos...Celia...ahí hay de todo...
Los años pasan y todos vamos evolucionando.Eso exige una elasticidad por las dos partes que no siempre se da.
Algunos vamos caminando cerca y otros sientes que se van alejando.
Ni nosotras somos las mismas que se fueron,ni ellos son los mismos que se quedaron.
Hay quienes los sientes como si el tiempo y la distancia no hubieran existido y otros sin embargo parecen extraños...y ya no tienen nada que ver contigo.Pero no sólo pasa con los amigos que están lejos,también con los que están cerca...es la vida.
También te diré que desde Viena todo esto se acentúa.La forma de vida es muy distinta...
Y el mar eso sí que lo llevo maaaaaaal.
No te pongo Mediterráneo de Serrat pa que no te pongas a llorar,te traeré el Vente pa Madrid de Ketama y quedamos en Santa Ana,vale?
; )

Un besazo de ánimo bonica!
Vaya chapa que te he echao,te debo una ronda jjajajajjaja

El collar de Hampstead dijo...

https://youtu.be/tD9ynlRx0E0
Muackk

Ambar dijo...

VIVIR, eso es lo que importa. Nunca se puede volver al lugar que uno dejó porque nunca será el mismo y eso sucede aunque vivas a dos pasos. Idealizamos en nuestros recuerdos los lugares y las personas sin darnos cuenta que el ayer no vuelve y que lo único que existe es el presente.
Cuando te entre la nostalgia piensa que en el fondo lo que añoras solo existe en tu memoria y en tu corazón.
Besos

Enrique Tarragó Freixes dijo...

Te comprendo, Celia. Yo nací y viví en mi Barcelona natal hasta los 29. Luego, con los ascensos profesionales, empecé a viajar y ya llevo casi 40 años fuera ... y ya no volveré. Allá no queda nada, solo algún hermano y que sigo siendo del RCD Eapanyol. Tu patria está donde vives y, especialmente, con quien vives, lo demás ... lo demás son entelequias que el tiempo ayuda a resolver y a olvidar.
Un abrazo, amiga y mucho ánimo, la vida está hecha para vivirla.

Cabrónidas dijo...

Seis años son poco tiempo. Creo que ahí dieron en el clavo. Esa inquietud de la que hablas te abandonará a los seis más.

¡Buen fin de semana!

Alfred dijo...

El hogar lo haces tú en donde vives, pero bien es cierto que las raíces tiran y mucho, pero con el tiempo se va produciendo el desapego que comentas, los referentes familiares y de amistad se pierden y queda un recuerdo idealizado.
Besos.

Celia Segui dijo...

Supongo que todos tenéis razón en algunos puntos.
Cuando vivía en Madrid no echaba de menos Valencia excepto por el mar.
Ahora, supongo que es una mezcla de la edad y los demasiados cambios que he tenido en mi vida, junto con la lejanía cultural, y otras circunstancias.
Y sí, se que lo idealizo, soy consciente, pero es difícil.
Besos y gracias a todos.

Amapola Azzul dijo...

Tu casa. Tu hogar es donde vives. Lo importante es que te encuentres a gusto allà donde estés.

Iría más lejos. Nuestra única casa , nuestro único hogar es nuestra alma. Si esta està bien. Todo lo demás estará bien. Da igual el sitio.

El sitio es totalmente circunstancial.
Tu higar es donde están tus amigos y la gente a la que quieres.

Y sigo pensando ...
ese lugar es el corazón , donde tacen los sentimientos.

Lo pienso y lo pienso y lo veo así.
Un beso.

.

Amapola Azzul dijo...

Perdón . Es yacen.

Celia Segui dijo...

Sí , Amapola, tienes toda la razón, pero la realidad es otra.

Por cierto, Carmen, gracias por la canción. Me encanta Ketama. Y lo de la Plaza de Santana está hecho :)

Besos

Marigem Saldelapuro dijo...

Hola!!!!!
Nunca he pasado por algo así y todo lo que diga va a sonar vacío, pero hace un par de años leí unas declaraciones de Alaska(la cantante) que me han recordado un poco a lo que dices. El padre de ella era de mi ciudad y emigró a México durante la guerra. Siempre quiso regresar y en los 70 lo consiguió, pero la ciudad que se encontró no era la que él había dejado, sus amigos habían seguido otros caminos, las cosas cambian...es muy difícil.
Ánimo y seguro que te acabas adaptando aunque entiendo que a Madrid te adaptaras mejor, en el fondo España es España y no es tan distinto, la comida y los horarios son los mismos, las costumbres similares...pero Austria es otra cosa.
Besos y a por todas.

MaRía dijo...

Pues a parte de decirte que el texto me ha gustado muchísimo a nivel personal no puedo opinar, por suerte y digo por suerte ya que estoy donde quiero estar, donde esta mi hogar y ya sabes no hablo de esas 4 paredes si no donde el alma se siente a gusto , cómoda y en paz, sin esa inquietud que azoga no la que invita a conocer lugares , y gentes.
Por otra parte en mi familia hay muchos emigrantes, ya sabes Galicia tierra exiliados buscando un mendrugo de pan , una nueva vida . También reconozco que eran otros tiempos , todo cambia .
De los 4 hermanos de mi madre que se fueron a Venezuela gota a gota, unos fueron reclamando a los otros y así todos allá (hasta no hace mucho) menos mi madre.
Unos , aquellos que tuvieron hijos, nietos ... aquellos que formaron una familia , una piña , una vida nueva esos se quedaron , otros sin hijos , con la esperanza rota debido a los cambios de ese país volvieron definitivamente , aunque todos los veranos sus 45 días aquí no se los quitaba nadie
Aún así
allá eran gallegos
aquí venezolanos
y así serán ayer, hoy y siempre

Todo cambia y nosotros tb no somos los mismos de ayer ni los de un futuro mas o menos próximo , como todo lo que no se tiene se añora pero también en cierta manera se magnifica

un besito


MaRía dijo...

https://www.youtube.com/watch?v=UyEn-_UcruA

Macondo dijo...

Lo has contado tan bien que me has dejado compungido. Se diría que desde el sitio donde estás idealizas todos los demás donde estuviste, sin darte cuenta de que el paso del tiempo lo cambia todo. El lugar al que regresas no es el mismo, las personas que dejaste tampoco (y eso si no han desaparecido) y por supuesto tú tampoco.
Besos.

Miércoles dijo...

Lo que cuentas le ha pasado, de forma más exagerada, a mis suegros. Se fueron de Escocia con veintipocos años y volvieron recientemente para jubilarse. Creo que esperaban un gran recibimiento de familia y viejos amigos, pero lo que encontraron fue una ligera curiosidad satisfecha con un corto café.
Para mi la relación costo-beneficio entre volver a España y quedarme en las Islas siempre ha estado claro. Con el tiempo, mis amigos y familia se han esparcido y no hay una ciudad concreta que pueda llamar "hogar" sólo por el número de seres queridos que estén en ella.

Alfredo Ramírez Vega dijo...

Jefa, yo no voy a darte consejos, ni a decirte lo que deberías hacer o no. Sólo te diré que, hagas lo que hagas, tienes todo mi apoyo y mi comprensión.

Muchos besos, y te deseo que tengas un buen finde.

Conxita Casamitjana dijo...

Es difícil decir algo si no has estado en esa situación, con frecuencia idealizamos lo que no tenemos, mejor disfrutar de tu hoy y ya se verá, porque te das cuenta de que las cosas son distintas, tú lo has descrito muy bien: esos amigos a los que dejaste con lo que ya tienes poco en común, aquellos lugares que te encantaban que cuando vuelves no son como idealizabas en la memoria, cada uno de nosotros cuando vuelve de donde sea...ya no es el mismo.
Disfrutar de tu momento y ya se verá lo que te apetece hacer y lo que la vida te propone hacer.
Un beso guapa

Eme dijo...

Es muy dificil entender lo que siente alguien en tu situación sin haberlo vivido en primera perona. Yo estuve dos años expatriada en una isla de Cabo Verde, pero, aunque el choque cultural es brutal, sabía que era algo temporal, que regresaría a España y retomaría "mi vida". De todas formas yo tampoco es que sea buen ejemplo de nada, Celia, porque voy un poco por libre, no tengo una gran red de amigos "de los de siempre", no entiendo mucho de rutinas, viajo mucho por trabajo y en definitiva quizás soy un poco nómada.
Así que creo que lo mejor es que examines el fondo de tu corazón y que leas lo que te pide. Y que lo hagas, aún sabiendo que, sea cual sea la decisión, no va a ser fácil. Como decía el gran maestro Yoda; "hazlo, no lo intentes". A ti te sobra fuerza y personalidad para eso y para más.
Un besazo.

Flor dijo...

Hola Celia cariño , a ti te pasa ahora como le paso a Junito valderrama en la pelicula el " Emigrante" tienes el corazón partido por España y Viena , y tienes esa sensación como de que no perteneces a ningún sitio , pero yo creo que con el tiempo encontraras tu lugar , y seras muy feliz por que tú te lo mereces , me a gustado mucho esta entrada de verdad , y quiero hacerte un regalo , espero que lo puedas ver y buscar , vale es una canción .
Te deseo una feliz tarde de viernes y un mejor fin de semana .
pd ; Ya me dira si lo has podido ver vale , es la primera vez que hago esto y ya te digo que a lo mejor no sale bien , por intentarlo que no sea jajajajajaja.
https://youtu.be/VV1evrWWVe0

Carmela dijo...

Hola Celia, no me ha tocado vivir lo de irme fuera por lo que no puedo opinar sobre ello, pero deduzco de lo que cuentas (fenomenalmente, me ha encantado como lo haces) y de los comentarios que he leído, que debe ser algo muy habitual que cuando uno vuelve se sienta en cierta manera "fuera de lugar" en todos los sentidos, espacio, familia, amigos... Te deseo que seas lo mas feliz que puedas en donde te encuentras ahora.
Un abrazo

Rosana Marti dijo...

Celia, es comprensible lo que te pasa, pero somos del mundo, la patria es la que te acoge con los brazos abiertos, y tú te sientas ahí en paz y tranquilidad. Tienes que aprender aceptar donde estás y adaptarte del todo a esa ciudad, que de alguna manera te ha adoptado. Bueno en fin es mi humilde punto de vista. Yo estoy en mi tierra y no me siento de ella, porque no tengo lo que tendría de tener, no me quiero extender con esto. Pero yo me quedaría donde tienes un futuro y puedes aprovecharlo, amigos puedes encontrar en todas partes, yo casi que los voy renovando cada año, sobre todo por aquí. En verdad solo tengo dos amigas de toda la vida, pero cuando las necesitas, casi nunca están, cada una tiene su vida, sus problemas, su familia, no van a perder el tiempo con una amiga, a la cual no pueden o no quieren ayudar.

Te mando una abrazo con mi cariño, si te sirve de algo de corazón, pasa un lindo fin de semana.

Celia Segui dijo...

Gracias a tod@s, de verdad.

Flor, gracias por la canción. Sí es algo así. Y las fotos antiguas me encantan.

No tengo mucho tiempo este fin de semana. El domingo os visito a todos.
Besos y gracias de corazón.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Como todo, hay que vivirlo para que te entienda. Yo me expatrié a Madrid y fue duro, mucho.
Buen finde

X dijo...


Tan difícil a veces, muchas...
quedarse como emigrar...
irse como volver...

Un beso y un cálido abrazo... de aquí hasta allá!

;)

Anusca77 dijo...

Hace un tiempo escuché justo eso, que los que son emigrantes y pasan mucho tiempo fuera de su país, terminan en tierra de nadie. En casa ya no es lo mismo y en el país nuevo nunca llegan a echar esas raíces. No sabía si sería cierto puesto que nunca he vivido fuera de Valencia.
No obstante te diré dos cosas, la primera que lo mejor es sentir tu hogar donde esté tu mundo, tu gente, la gente que te rodee a diario, pareja, hijos...cada uno quien tenga. Donde esté esa persona o esa casa a la que regresar cada noche, ahí está tu hogar, qué más da en qué parte del mundo se halle.
Y la segunda, que cuando vuelvas algún día a Valencia, si no se te ocurre a quien llamar, me llames a mí, ya tienes una amiga aquí ;-)
Besazos paisana (para mí siempre serás paisana)

Mara dijo...

Por mucho que se intente comprender es difícil si no se ha vivido. Cualquier decisión que tomes será la correcta porque será la tuya y es la importante. Besos.

Opiniones incorrectas dijo...

Podría escribir un post sobre esto, pero sería tan duro que me siento incapaz.

Besos, flor

Rosa dijo...

Creo que te entiendo, a mí me pasaría igual, me costaría.
Si ahora no puedes regresar, creo que lo mejor es que trabajes en esa aceptación de las cosas buenas que has encontrado en Viena. Tener amigos allí también te ayudará mucho.
La decisión que tomes seguramente no será fácil, pero será la tuya, la que tú creas.

Un beso, Celia. Te leí ayer y te entendí muy bien, aunque no he pasado por esa situación.

Anónimo dijo...

Ahhh... había escrito un comentario y se me borró, a ver si me acuerdo... te decía que eso mismo me dice mi mamá que ella se fue de su lugar de origen cuando estaba chica y cuando volvió ya no conocía a nadie.

Imagino que si ha de ser difícil volver cuando ya todo está cambiado y sobre todo uno mismo.

Saludos!! por cierto, soy nefer pero me dio flojera entrar con mi cuenta

Holden dijo...

Mucho Ánimo, Celia. Yo nunca me he visto en esas, claro, pero supongo que no debe ser fácil en absoluto. De todas formas creo que eres una mujer fuerte y por muchas crísis que vayas a tener, no van a poder contigo. Ya lo verás.

¡Ánimo! ¡Mucha suerte! ¡Un abrazo enorme!

Marcos dijo...

No puedo opinar con experiencia porque no he pasado por ello. Un hermano estuvo trabajando varios años en Suiza y por él creo se habría quedado pero mi cuñada no lo soportaba y lo trajo de vuelta auna vida peor. Pienso que si tienes hijos en otro país te fuerza a continuar, aunque la nostalgia siempre se debe de tener por comparación. Tampoco debieramos recordar el país por aquellos años preciosos de la juvemntud y que ya no volverán vivas donde vivas, eso creo se debe aceptar y no mantener recuerdos idílicos propios de otro tiempo.
Si los problemas gordos ya los has pasado, y tambien jhas experimentado el vacío de la vuelta, curra cuanto puedas ahora y ahorra pàra acabar con una vejez dorada en España en cuanto te lo puedas permitir. Bss

palomamzs dijo...

Eso que tienes es la "saudade" que dicen los portugueses. Hay una canción muy bonita de Cesaria Évora que se llama "sodau" y habla precisamente de eso. Todo el que se va añora sus orígenes pero cuando regresa ya nada es como pensaba. Muchos besos, Celia.

Rosa dijo...

Pensé justamente en ti cuando leí el poema.
Un beso grande, Celia.

Celia Segui dijo...

Jo, gracias, Rosa :) Besotes, guapa!

Gracias a todos, me ayudáis más de lo que creéis con vuestros comentarios.
Besos!

Manuel dijo...

Creo que te he puesto en alguna ocasión, el ejemplo de mi hijo que también es emigrante. Lleva dos años, y tras tener que romper dos veces su proyecto de vida con su pareja, por culpa de empresarios españoles sin escrúpulos, amparados con la reforma laboral; ahora viven muy felices, aunque lejos, viendo comovaloran y recompensan su trabajo y conocimientos.
Pienso que aún es pronto, pero, que le han de llegar en algún momento esas dudas acompañado de morriña que tu nos cuentas. No se que hará en su momento, pero lo que si te puedo dar fe, es, que en estos momentos, tiene muy claro que uno es de donde se hace, no de donde nace.
Un fuerte abrazo y ánimo.

Estoy entre paginas dijo...

Pues si que creo que debe ser complicado, en algun momento tal vez seas capaz de meter las dos patas alli, besos desde españa ;)

Tania (Sevilla desde La Giralda) dijo...

Querida Celia,

un amigo de verdad es eĺ que aunque pasen cien mil años, lo llamas y quiere quedar contigo. Así que no estés triste por quien no lo es, no todas las amistades son verdaderas.

No te lo tomes como una decepción, sino como un mero conocimiento de una persona que quizás ya no te interesA.

Un abrazo.

unjubilado dijo...

No puedo opinar ya que no conozco a ningún emigrante que haya vuelto a España, pero en realidad no hace falta irse tan lejos. Te puede ocurrir a la vuelta de la esquina, en el pueblo que has nacido y que has estado ausente unos cuantos años, cuando vuelves ya no es tal y como lo conocías, muchos ya no saben quien eres, otros ya no están, así que mejor es vivir la vida según viene y disfrutar al máximo de ella allá donde estés.
Besos

lopillas dijo...

Jo chiqui. Tiene que ser durillo. Mi hijo que está fuera por voluntad propia y además estupendamente también tiene ataques de morriña (este finde viene ^^) Lo sobrellevamos en el día a día con las nuevas tecnologías que hacen su apaño. Animo churri, concéntrate en lo buenorro que está tu mariden :)
Besitosss

Ilduara dijo...

Cuesta vivir entre dos ciudades de un mismo país para más entre dos culturas. Imagino el dolor que sientes en ocasiones.

Celia Segui dijo...

Así es... Pero hay que aceptar.
Besos y gracias, amores.

maria francisca belmonte mondejar dijo...

Te entiendo preciosa, yo vivo fuera de mi tierra natal pero dentro de la misma región y siento lo mismo que tú, me gustaría vivir allí pero mi mundo esta aqui, tu di como yo "somos ciudadanas del mundo".
Un besazo muy grande.

Isa dijo...

Hola Celia. Vaya, siento de tu nostalgia. Yo afortunadamente no he tenido que salir fuera de España para poder sobrevivir, o vivir mejor. Poco puedo decirte.

No me he criado donde nací por circunstancias de la vida. Nací en El Real de San Vicente, un pueblecito de Toledo. Me crié en Toledo Capital. Actualmente vivo al sur de Madrid. Voy todas las semanas donde nací, donde están mis raíces. Recuerdo lo mal que lo pasaba cuando era pequeña y tenia que volver al internado después de un mes de vacaciones con mi familia en mi pueblo. Parte de mi corazón se quedaba allí en mi pueblo. Volvía al internado solo con un pedacito de mi corazón. Así pasó, que tanto dolor me causaba el regreso, que mi corazón enfermó. Desde bien pequeños se siente la melancolía de la lejanía.

Deseo que te sientas feliz allá donde te encuentres.
Abrazosssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss

MI PADRE ES GUAPO Y MI MADRE ES LISTA - Blog para Padres Inquietos dijo...

Es muy difícil convivir con ese sentimiento de ser estranjero en España, y ser Español en tu nuevo hogar.
Lo mejor, no comparar y pensar en lo mejor de cada caso. Yo como tú, que he vivido y nacido en una comunidad autónoma, vivo en otra a mil kilómetros desde hace 16 años. Pero aún no soy ni de aquí ni de allí. Pero qué más me da. Soy yo misma.

AtHeNeA dijo...

Suele pasar , esa sensación de pensar en donde no se está.
Pero en el fondo, cada lugar va en nosotros y nuestra perspectiva y forma de verlo y ponsarlo lo moldea.

Un abrazo

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