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martes, 2 de febrero de 2016

No hay que malcriar los carritos de la compra (Crónicas Vienesas)



     Algo no va bien. Los carritos malcriados amenazan con causar el caos en los supermercados.  

    Ayer, sin ir más lejos, el mío, que es de los chiquitines, se emperró en quedarse donde la cerveza mientras yo, como puta por rastrojo, andaba por todo el supermercado cogiendo las cosas y llevándoselas al señorito.

    Estábamos ya en la caja cuando me percaté de que  por debajo de mi compra asomaban elementos extraños. A saber: bolsas verdes de verduras congeladas, zumos de frutas imposibles y otros naderías que no necesitamos. A punto estaba de cabrearme con él cuando una voz interior me dijo que volviera donde las verduras. Y como yo siempre escucho mi voz interior me lo llevé a rastras hacia el lugar en cuestión.

    Al llegar, nos plantamos calladitos a observar. Entonces vimos que  una señora daba vueltas bastante histérica al islote de las verduras: dos vueltas la vimos dar.

  Por el rabillo del ojo observamos que un señor austriaco pataslargas daba confusas zancadas por el pasillo adyacente: zancada arriba, zancada abajo. Hasta que, como en una película de amor, la pareja confluyó  delante de nuestras narices, pero en vez de darse un beso, se miraron inquisitivamente alzando los hombros. Miré al carrito con cara de mala leche antes de irrumpir en la intimidad de la pareja.

   "Disculpen, ¿Buscan ustedes su carrito?", les pregunto. "Sí", contestan al unísono. "¿Será este?"

   La pareja, en vez de echarle una buena bronca al carrito, riendo repetía: "no puede ser, no puede ser", lo cual es un claro síntoma de malcrío. 

   Y en vez de poner a los carritos respectivos a trabajar, entre los tres sacamos mi compra del suyo y se lo llevamos al huevón del mío que seguía mirando las musarañas donde las cervezas.

   Como sigamos dándoles el poder a estos elementos acabaremos comiendo lo que a ellos les dé la gana. Los carnívoros nos haremos veganos y los veganos,  carnívoros. 

    Y yo no pienso permitirlo. A partir de mañana, se ponga como se ponga hará la compra conmigo.

   Os lo advierto. !No dejéis que se hagan con vuestra voluntad!

  Por cierto, os habréis dado cuenta de que la foto de este post es una falacia. !Son los carritos malcriados los que nos abandonan a nosotros!

                                                 




47 comentarios:

unjubilado dijo...

Curiosa y totalmente verídica la historia de tus carritos. Yo tengo otra en la que parece que los carritos tienen motor.
En la urbanización donde yo vivo hay 7 bloques y cada uno de ellos con garaje, al principio hace 30 años se compró un carrito para cada bloque, pero esos ya han desaparecido, ahora los hay de diversos establecimientos comerciales, y te puedo asegurar que no vienen solos. Suele haber un par de ellos por bloque, la idea es cargar la compra del coche al carrito y de ahí por mediación del ascensor hasta casa, para evitar varios viajes.
Pues bien como los garajes están unidos por una puerta peatonal, en ocasiones hay media docena de carritos en el rellano de los garages y en otra; siempre cuando más cargado vas, los puñeteros se han olido la tostada y han huido, cualquier día los denuncio por abandono de sus labores profesionales.
Besos.

Susana M dijo...

Ya, ni los carritos nos siguen... Un beso.

Marigem Saldelapuro dijo...

Jajajajaja, qué bueno. Es que ya no solo malcriamos a los hijos, los carritos están totalmente perdidos y hay que meterlos en vereda pero ya.
Un besín y me he reído mucho, tienes mucha gracia conntando las cosas.

Mi Álter Ego dijo...

Jajajajaja. Menos mal que se lo tomaron con humor, porque con la gente nunca se sabe. Besotes!!!

Milena dijo...

Jajajaaaa, muy bueno... Cuando acompaño al marido a la compra -muy de vez en cuando-, siempre me pregunto porqué no deja al carrito ni a sol ni a sombra... ahora lo entiendo, no quiere que se le desmadre jajajaaaa

Buen martes, besos

Macondo dijo...

Pa mí que le hablas en austriaco y el pobre animalico no te entiende. ¿Has probado a hablarle en español, como Dios manda?
Besos.

Celia Segui dijo...

No se me ocurre hablar en otra lengua que no sea español en mi entorno privado a no ser que se trate de austriacos. Ahí va a estar el problema, que le hablé en español y el carrito es austriaco. La próxima vez te haré caso y le hablaré en alemán ;)
Besos

MaRía [PieL] dijo...

jajajajaaaaaaaaaa
ay que bien lo has contado pero es la puritica verdad¡¡¡¡ no había pensado que los malcriamos, solamente muchas veces pensé que quien los fabrica ( de hecho creo recordar que una vez leí un estudio sobre estrategias de marketing en las grandes superficies que , en que se explicaba la disposición de los lineales y la desrectificación voluntaria de la trayectoria de los carritos ) a parte de que no nos hagan caso , y por eso los dejamos abandonados cansad@s de tirar como buey de carro , luego pasa ( a mi me pasó unas cuantas veces)que a las prisas agarras el carrito que no es tuyo jaaaaaaaaaaa ..... por suerte tu te has dado cuenta antes de llegar a la caja y comenzar a sacar artículos que no son tuyos jejeje
ay me has hecho recordar tantas anécdotas y que te aseguro que yo como siempre ando pensando en las musarñas o en el "musaraño" se me va la pinza
shhhhhhhhhh.. pero esto no se lo digas a nadie please

un beso enorme y gracias por el momento sublime de risas / casi a llantos jajaja/

buen martes Celia que lo disfrutes y mucho

Rafa Hernández dijo...

Ya no hay marcha atrás, pero como las antiguas tiendas de barrio, no había nada. Porque entonces ni carritos ni hostias; todo lo tenías a la mano, y a base de paquetes. Así no había líos ni malos entendidos. Como todo estaba al morro no tenías problemas.. Y sino cuando al supermercado que vas siempre te cambian las cosas de sitio, entonces ya te vuelves loco por las estanterías. Y esos carros grandes, que se van para todos lo lados, y tienes que amarrarte bien los cojones, para no partirle a nadie un tobillo. Joder que gracia me ha hecho eso de "puta por rastrojo".

Besos Celia.

Enrique Tarragó Freixes dijo...

Pobre señor, (el tuyo), pobre o pobres carritos y que bien contado, Celia ... esos carritos son indómitos ... y algunos señores, también.
Feliz martes vienés.

Celia Segui dijo...

-Ostras, María, desrectificación voluntaria, hay que escribir un ensayo, vaya tela.

-Rafa, seguro que te los agarras bien, pero como tú dices, en las pequeñas tiendas de barrio era mejor, ahí no tenías que agarrate nada, bueno, nosotras teníamos que tener cuidado con el escote y el tendero :P

-Enrique, de pobre señor nada, es otro malcriador, sino para que se deja el carrito a su bola.

Besos a todos

Jo dijo...

jaja ¿será la rebelión de los objetos inanimados?

TORO SALVAJE dijo...

Están enamorados de ti.
Lo hacen para llamar tu atención.

Besos.

El collar de Hampstead dijo...

Jajjaja
A mí me pasó una vez algo parecido,y el carro travieso era de un tío que aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid...quería que nos fuéramos a tomar algo...
En fin de todo hay en el universo carrito de super...

Buena tarde-noche y un besazo!

Cabrónidas dijo...

La mayoría de las veces, yo los pillo que solo saben ir en línea recta. Una vez, un tanto enajenado, propiné patadas a mi carro, que no satisfecho con ir en la dirección antes mencionada, encima se atascaba e iba a paso de tortuga, haciendo que llegara tarde a la caja de cobro.

Lapiz Pluma dijo...

Uyyyyy a mí me pone muy nerviosa que me toquen el carro. Y reconozco que con lo bajita que soy tiene que ser cuando menos curioso verme tratar de mover el carro lleno xD.

LA ZARZAMORA dijo...

Celia Jones, en busca del carrito `perdido...
Je, je.

Besos, guapísima.

Eme dijo...

Los malvados carritos.... a mi me tienen manía. Debe ser porque soy vegetariana y no les gusta lo que compro, porque no es normal el giro a la derecha que me hacen todos... :)
Me he reído muchísimo con tu entrada. Tienes un sentido del humor que me encanta, Celia.
Un abrazo.

Mara dijo...

¡Pobres carritos! Me vestiré de abogada defensora, je, je, hasta patadas, por favor no más maltrato al pinche que puja por la compra. Abrazos.

Holden dijo...

Jajajajaja malditos carritos... a mí el mío tiene también una tendencia de lo más tóxica de arrimarse a las cervezas, al chocolate y a las galletas de Dinosaurios :D

Hola, me llamo Julio David dijo...

Esos carritos tiene vida propia y además tienen la capacidad de controlarnos la mente y hacernos comprar cuestiones de las cuales ni sabemos cómo han llegado ahí o de las cuales después nos arrepentimos amargamente.

Opiniones incorrectas dijo...

¡Están desatados!

No lo abandones, él nunca lo haría.

Besos

Marcos dijo...

Lo que a mi me pasa es que siempre tomo un carrito político, los empujes como los empujes, unos van solo a la izquierda y otros, erre que erre, a la derecha. Cuando me encontraré un carrito de Democracia Cristiana.

Marcos dijo...

Lo que a mi me pasa es que siempre tomo un carrito político, los empujes como los empujes, unos van solo a la izquierda y otros, erre que erre, a la derecha. Cuando me encontraré un carrito de Democracia Cristiana.

Blanca Lafarga dijo...

jA JA muy divertido y "real".
Un besico

Piruli dijo...

jajajaj cómo me he reído.
Mi carrito no se suele cambiar con otro pero ¿sabes lo que le gusta hacer? Moverse de lado cuando me doy la vuelta y luego me vuelvo loca buscándolo. ¡No hay más que chusma!
Besos

lavelablanca dijo...

¡Qué van a hacer, los pobres! Allí, esperando a que llegue la gente y, luego, lo cargan como a un burro.

Abrazos.

PROB dijo...
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MI PADRE ES GUAPO Y MI MADRE ES LISTA - Blog para Padres Inquietos dijo...

Jajajaja, buenísimo. Me ha encantado la ironía del relato y es verdad, estos carritos tienen vida propia.
Un abrazol sol.

Cristina López moreno dijo...

Como siempre una muy buena entrada, besitos!!

RosaMaría dijo...

Pues si, no solo te pasó a ti, son muy distraídos los carritos del super... Besos.

RECOMENZAR dijo...

me encanta venir a tu blog me divierto como loca gracias beso

tresparauna dijo...

jajaja...habrase visto esos carritos traviesos...me encanta tu blog,

Conxita Casamitjana dijo...

jajaja Celia, muy bueno...
Y cuando esas ruedas giran en sentido contrario al que las quieres llevar...y en lugar de avanzar parece que estés haciendo una competición a ver quién gana solo para llevarlo recto...? terrible
Gracias por estas risas.
Un saludo guapa

Ayla dijo...

Opsss dejas el carrito y haces maratones a buscar cosas y se las llevas al carrito??? !!!!!! juer lo tuyo es de película, así no me extraña que acabes con vete a saber tu que carrito que pululaba por ahi :SSSS.
Yo no suelto el carrito ni loca, ese va conmigo aunque me cueste la vida. Y a veces reconozco que le desmontaría hasta la ultima tuerca cuando le empujo para un lado y el para otro, eso me pone..... y lo peor los supermercados que les dio por sacar los carritos normales y dejar solo unos de gigantesssss, dios si solo los domina un jugador de basket de eso de casi dos metros altura (lo contrario que soy yo, jeje) en lugar de agarrarlo por detrás y empujar muchas veces lo he de pillar por el lateral con las dos manos y tirar de el, pero eso si, el se viene conmigo si o si, yo no me doy el tute de cada vez que pillo algo pasearme topecientos pasillos buscando el carrito para echarlo dentro, solo de pensarlo me he sentido agotada. jajajaja.
Besote!!!!!

la MaLquEridA dijo...

Esos carritos son muy maleducados. ¿Hay escuela para carritos desobedientes?


Beso

La utopía de Irma dijo...

Me estoy dando cuenta en la globalización de los carritos y ese malestar general que producen, al final van a tener razón los políticos del mundo y la culpa de todo, todo y todo es de los carritos de la compra, incluso del cambio climático.

A partir de ya mismo haré la compra en mi burrín utópico.

Besines utópicos, Irma.-

Marta B dijo...

jajaja que bueno!! a mi eso aun no me ha pasado jajaja lo que si me ha pasado mas de una vez ha sido no recordar donde lo habia dejado, pero por suerte lo he encontrado siempre jeje

un beso guapa!!!

AMBAR dijo...

Hola Celia, pero que te pasen a ti esas cosas...
Arrastra el carrito con fuerza y coraje no dejes que se ría de ti.
Que nunca te falte el buen humor amiga es un muy buen remedio para todo.
Un gran abrazo.
Ambar

Marta M. dijo...

Hola: no hay duda que los carritos tienen vida propia. En dónde yo vivo cada mañana aparecen carritos de los supermercados cercanos.. Parece que quieren meterse en nuestras casas a vivir!. Menos mal que el matrimonio se tomó bien la pérdida del carrito. Una historia muy real. Seguimos en contacto

Inma_Luna dijo...

Pero vida propia que tienen, aqui en mi tierra sirve para todo y mangarlos de los supers es un deporte nacional...
Besitos

Rosana Marti dijo...

La rebelión de los carros Celia...está visto que va a ser eso.

Besitos preciosa!

Mirian Cartagena dijo...

Estos carritos malcriados se van cuando quieren, no hay que perderles de vista para que se porten bien.
Saludos.

La Hobbita dijo...

Jajajajaja! Tienes un carro adolescente que quería hacer botellón con sus coleguillas xD.

maria francisca belmonte mondejar dijo...

Te doy toda la razón, el mío solo gira hacia la derecha, yo intento cambiar el rumbo pero no hay manera , es cabezota cien por cien. Me lo he pasado genial pues me he acordado del día que estuve echando comida en un carrito que no era el mío, jajaja!!!
Un beso desde tu tierra guapa.

Isa dijo...

Jajajajaja muy curiosa la historia de los carritos. El problema es que todos son iguales y al menor descuido le llenamos el carrito a alguien que ni conocemos. Lo bueno sería que lo pagaran ellos y nos devolvieran el carrito lleno jajajaja. Estamos todos locos los de Australia y los de aquí. Bueno todo el mundo en todos los países. Jajajajaja, bueno bueno, me he reido mucho.
Saludos y abrazos

Trescatorce dijo...

Si es que los malcriamos! Jajajaja, lo que me he podido reír. Eres genial, Celia. Besotes!

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