""
Bienvenido al blog de Celia Seguí
RSS

miércoles, 14 de octubre de 2015

Humillación pública en el super ( Crónicas Vienesas)

    


     Las colas de los supermercados vieneses son especiales. 

     No se escucha un “!Quillo, estate quieto o te doy un sopapo!" ( aunque lo de los sopapos hoy día conlleva pena de cárcel), ni “!señora, no tenga cara que se me ha colao!” , entre otras cosas porque en los supermercados vieneses se cuela to quisqui. 

     El orden y silencio es total hasta que alguien, hasta los huevos de esperar en una larga cola grita: "Eine zweite Kasse!!!!" (!Abran otra caja!!!). 

     Por lo general, las cajeras no mueven un pelo hasta que oyen el grito de guerra. Y cuando se abre la caja, los austriaquen corren como posesos para ser los primeros, y si tú estabas delante, pues te jodes y bailas. No hay perdón.

     Pero esta mañana un suceso inefable ha roto el protocolo.

    Al grito de "Eine zweite Kasse!"  una señora avariciosa, tirando de un angelillo rubio de medio metro,  ha echado a correr  toda nerviosa.  Con el angelillo literalmente colgado de su falda, la mujer iba sacando,  a trancas y barrancas,  la compra de una cesta. En un visto y no visto, el cartón de los huevos se le resbala de las  manos y varias yemas quedan desparramadas por el suelo.

     La víctima de tal despliegue de estrés  ha sido un señor de unos sesenta años, que queriendo ayudar se ha agachado  con tal mala follá que se le ha escapado un cuesco de cierta enjundia.

    El horror final lo ha marcado el angelillo rubio,  de unos  tres años,  Kind  de la atorada señora,  quien lleno de entusiasmo ha señalado al señor y ha exclamado: "ein Schas!" (!un pedo!).
   
     He observado la cara del personal y no  había quien supiera dónde meterse. La humillada víctima acariciaba la cabecita del niño  e intercambiaba impostadas sonrisitas con la mamá de la desinhibida critatura. "Entschuldigung, Entschuldigung", se disculpaba la enrojecida señora. 

     Y es que las prisas no traen nada bueno, como suele decirse. Hay que tomar conciencia del presente y no correr hacia el futuro ,pues nunca se sabe lo que se escapa. Puede ser una gran oportunidad, pero también un mal aire ubicado a destiempo. 




KOMENTARIEN  Y KOMPARTIREN ,ABAJEN . 
ME RESERVO EL DERECHO A BORRAR KOMENTARIEN NO RESPETUOSOS. 
DANKE!


23 comentarios:

Lili dijo...

Me he quedado impresionada de que no se respeten las colas! Madre mía, si solo con que parezca que alguien tiene cara de intentar colarse, ya me estreso y me pongo un pelín nerviosa (y cuando hago cola, esa cara la tiene muuuucha gente), no me quiero imaginar qué sería de mí viviendo allí!

Pobre señor, para que luego digan que toda buena acción tiene su recompensa...

Y muy de acuerdo, las prisas no traen nada bueno :D

TORO SALVAJE dijo...

Anda que se me cuela a mí alguien y salimos en las noticias....

Pobre hombre...

Besos.

Celia Segui dijo...

Es que es alucinante. En este país donde todo es tan formal, con lo de las colas del supermercado son unos salvajes, jaja.

Marcos dijo...

Y es que la vida normal lleva situaciones inesperadas para sorpresa y regocijo del personal. Lo de los colones lo veo mas en latinos, me ha sorprendido.

Celia Segui dijo...

Pues no, Marcos, es sorprendente porque son muy educados y serios por lo general, pero lo de las colas.... es muy fuerte.
Besos

Lapiz Pluma dijo...

¡A tomar vientos! Jejeje (lo sé mal chiste xD)
Aquí pasa igual, es ver acercase a la persona encargada de abrir la caja y mascarse la tensión en el aire...

Celia Segui dijo...

Increíbel, eh? Lapiz Pluma, con lo que son de rectos en otras cosas, jajaja
Besos

Krika Alcaide dijo...

Jajajaja, vaya panorama! Oye que caos ir a comprar, con lo ordenaditos que son por aquí ;-)

Aquello noerayo dijo...

Aquí se cuela menos gente porque hay menos consideración a la hora de decir algo.
Pago los huevos?

Salamandra dijo...

Historias de pedos traicioneros ... ¿quién no tiene una?
jajaja

Son lo peor. Que no lo digo por mi eh?. Que me lo han contado.

Celia Segui dijo...

Jajaja, ya , ya, masqueperra :)

Supongo que sí pagó los huevos, pero yo tenía la atención puesta en otra parte, jajaja
Besos

Piruli dijo...

La verdad que ese seño me da verdadero lástima, encima que ayuda... Pero es que los niños son tan transparentes.
Me sorprende eso de que todo días se te cuela y allí no pasa nada. No me esperaba eso de los europeos.
Besos

Celia Segui dijo...

Sí, a mí también me dio pena. Y sí, es increíble porque aquí hay mucho formalismo pero en el supermercado se pierden.
Besos

Opiniones incorrectas dijo...

Jajajajajajajajajaja pobre señor!!!

Yo el otro día me di cuenta en el súper de que había cogido dos cestas juntas y además llevaba la bragueta bajada.

Probe yo.

Besos

Celia Segui dijo...

Lo de la bragueta me lo conozco , jajaja. Y lo de las cestas, hasta me fui a casa con una ;)
Besos

unjubilado dijo...

Me ha gustado la historia del "cuesco que quería ser libre y lo consiguió".
Que conste que en España con las colitas pasa algo parecido, pero eso si, como tu muy bien dices el "oiga señora, que estamos primero" se oye por doquier al menos cuando se abre una caja y digo señora, aunque podía haber dicho "caballero que usted acaba de llegar respete la cola" y es que no solamente las mujeres se cuelan.
Saludos

Celia Segui dijo...

Jajaja, cuesco que quería ser libre y lo consiguió, eso es buenísimoooo. Jajajaja. Gracias por tu feedback y un saludo.

AMBAR dijo...

Hola hermosa Celia.
Paso del blog de nuestro amigo Toro, ya te he respondido allí y he sentido curiosidad por visitarte.
La verdad que me has alegrado la tarde del sábado, con esa cola del supermercado, es de comedia, el Angelito tenía voz y me imagino el revuelo.
Nunca pierdas el buen humor, con tu permiso me quedo por aquí.
Un abrazo.
Ambar

Celia Segui dijo...

Hola , preciosa! Jajaja, qué alegría! Te visito mañana, que hoy si sigo me mata el mariden, jajaja. Luego me paso a ver que me has dicho donde el Toro, jajaja.
Un besazo!

Blanca Lafarga dijo...

Tienes muy buen humor, sigue para poder volver...
Gracias

Celia Segui dijo...

Gracias, Blanca

Anónimo dijo...

Hola Celia. Me ha encantado tu blog. No sé ni cómo he aterrizado aquí. La historia es desternillante.
Una puntualización sobre lo de la "zweite Kasse". Cuando gritéis eso, intentad poned vuestro mejor acento local ya que de otra manera os exponéis a que alguna empleada deslenguada se burle de ti en tu cara. (Lo he sufrido en mis propias carnes.)
Y sí, se cuelan y no solo en la caja del súper. Se cuelan para entrar a hablar con la profesora el día del Elternabend, se cuelan en la fila del check-in en el aeropuerto, se cuelan siempre que pueden. En tal caso basta con un educado "Ich warte auch".

Celia Segui dijo...

Jajaja, ok, haré lo que me dices. Gracias por tu comentario, Anónimo :)
Besos

Publicar un comentario