""
Bienvenido al blog de Celia Seguí
RSS

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Crónica de un horror: !Masacre en la pelu! (Crónicas Vienesas)

     

(Bitte, antes de leer esta Crónica deberías leer (pincha enlace)  "Acojoná de volver a la pelu"")


¡Horror! ! !Anja ha pasado de ser Eduardo Manos Tijeras a una loca tijera en mano!
¡Me ha dejado echa un Cristo! Con un lado más largo que otro, trasquilones…!Un despropósito!
    
     Hace un par de semanas, viendo que se acercaba el momento de ir a la pelu y  que a base de darle a la tijera por mi cuenta me había hecho yo un cisco de cojones y no me quedaba otra que confesar, cruce la calle para disculparme enseñándole la masacre y preguntándole si lo podría arreglar. La muy falsa le quitó leña al asunto y me alentó a ir al matadero donde se vengó de lo lindo ensañándose conmigo como un perro con un filete.  !La muy canalla!. Si lo llego a saber me coso la boca.
    
     Cuando acabó la quería matar. Un odio mutuo, soterrado entre falsas sonrisas pero que ella y yo sabemos real, se ha desatado entre nosotras: ¡ Es la guerra!
     
     Salí a la calle corriendo, entré en mi tienda y me eché a llorar, como hiciera en mis años mozos tras visitar al peluquero de turno. Me revolví, chillé, pataleé; salí a la puerta con la cara descompuesta, rabiosa,  pensando en cruzar e hincarle los piños en el cuello con fruición.

      Finalmente la rabia cedió el puesto a una profunda tristeza, las lágrimas caían sobre mi cara como las cataratas de Iguazú; y en esto que hace acto de aparición el mariden don Manfredo y tal cual entra se queda anclado al suelo, con cara de acojonao. Lo miro en mi desconsuelo, el pobre viene a mí con los brazos abiertos y dice: «Se ha muerto tu abuela, ¿verdad?»
     
     —Nooooo —lloriqueo—. !Vengo de la peluuuu! Ahhh, mmm, bububuu. —El hombre me mira incrédulo, aunque ya me conoce, pero claro, a estas cosas uno no se acostumbra.
     —Hostias, ¿Y por eso te pones así?

     Por mucho que le enseñé los trasquilones y le intenté explicar el vía crucis que supone vivir un mes con el pelo como Cruella de Vil, no conseguí que me entendiera. 
     
     Llego a casa, corro al baño, me miro desesperada en el espejo y rompo a gritar como gitana  en un entierro. ¡Aaaaaaaaay mi peloooooooo, madreeee! !Aaaaayyyy! Ahogada en el llanto, mi yo razonable intentó decirle a la loca del espejo: “¡Pero cómo te pasas!”, pero la loca  estaba metida hasta el cogote en tan apasionante papel, y se dio de lleno al regocijo de las plañideras. Berreando como cerdo en el matadero, puse la cabeza bajo el agua; secador en mano me cagué en todos los muertos de la peluquera terrorista.
     
     Cuando la última lágrima que me quedaba hizo acto de presencia, una paz indescriptible que sólo se encuentra en el vacío, se apoderó de mí.
     Al llegar Manfred a casa  ya estaba yo como una balsa de aceite, y dispuesta a disfrutar de  la barbacoa en casa de nuestros amigos, a pesar de mi aspecto de  perra apaleá.

     Nadie dijo nada sobre mi nuevo look, pero al rato de conversación  sentí la profunda necesidad de justificar mi poco atractiva apariencia y echarle la culpa a la cabrona de la peluquera:
    
     —!Mirad lo que me ha hecho la peluquera! ¡Odio la peluquería!»
    —Nada nuevo —dice nuestro anfitrión—. Cuando Andrea llega a casa y da un portazo, me salta la alarma. Ya está  ,me digo , o viene de casa de la suegra, o de la peluquería.
     —¿A ti también te pasa? —le  pregunto aliviada a Andrea.
     —Espera y verás —contesta corriendo hacia la casa.
    
     Al salir llevaba una foto de  revista de peluquería. «Mira esto y dime si el pelo de la foto tiene algo que ver con el mío.» La observé: la pobre  lucía un flequillo sangrante y la melena roja de la foto, que ella había solicitado con ahínco, había devenido en salsa de patatas bravas. « ¡Odió la peluquería! » gritaba Andrea furiosa

     ¡Bien! ¡No estoy sola en este calvario! 
     
KOMENTARIEN  Y KOMPARTIREN ,ABAJEN . 
ME RESERVO EL DERECHO A BORRAR KOMENTARIEN NO RESPETUOSOS. 
DANKE!


18 comentarios:

Salamandra dijo...

Nah mujer, cómo vas a estar sola. Si esto lo sufrimos todas.

Yo acostumbro a ir, como tú, a una pelu que, ya puestos a pillar un berrinche, al menos cueste poquito. Pero la última vez, fui con una amiga a una pelu pijísima, en plan "me lo regalo por mi cumple", con la intención de un cambio de look. Cosa harto difícil porque tengo el pelo rizado y no da para muchas fantasías.

Me atendió un peluquero negro estiloso, alto, apolíneo y abiertamente gay. Vale. Me tiene media hora haciéndome preguntas (y yo buscaba respuestas coño, que para eso vengo, "para que me aconsejes"). Cuando al final me di cuenta de que la cosa no iba a salir del típico escalado que llevo desde hace más de 20 años, le pedí al menos que me cambiara el color y me hiciera algo un poco transgresor y modernete. Pilló las tijeras, me cortó 3 moléculas de pelo, me pintó una mecha roja (que tras tres lavados se ha ido) y me clavo 150 leuros.

Que digo yo que el próximo homenaje para mi cumple va a ser un gigoló, puestos a tener un subidón de adrenalina, prefiero que sea acompañado de un orgasmo.

Hombreyá.

Celia Segui dijo...

Toda la razón. Pues 150 eurazos tampoco está nada mal, madre mía, aquí te clavan 70 por corte y lavado, los "buenos" que no hay ni uno. Es un horror. Yo creo que aquí no hay escuelas de peluquería.
Besos

Marta M. dijo...

Hola. no estás sola porque me pasa exactamente lo mismo... en mi casa cuando digo que voy a la peluquería ya tomos temen mi regreso... soy un poco maniática con mi pelo pero creo que las peluqueras cuando les explico lo que quiero no me escuchan... ya estoy resignada y cada vez voy menos... seguimos en contacto

Celia Segui dijo...

Nos pasa a muchas, pero parece que los peluqueros no quieren escuchar. Aquí es que la mayoría son muy malos, pero incluso cuando he ido a buenos en España, yo creo que hay un problema: obviamente es un oficio creativo, el problema es que si les pedimos exactamente lo que queremos no pueden crear. Pero es que pagamos para recibir lo que queremos no lo que ellos quieren. Pocas son las veces que he salido satisfecha, por bueno que fuera el peluquero. Y es que crear en una cabeza que no es la tuya, debe de ser una gran putada.

Opiniones incorrectas dijo...

En casos así me alegro de haber partido peras con mi peluquera por doce años... Tenía cada patinazo que mother of the lamb...

Una vez me cortó los dos lados súper desiguales.

Otra, le pedí que me desmechara el pelo y me lo aclarara y me hizo un corte horrible tipo Beattles y me lo tiñó de un rubio pollo que me niego a que se comercialice.

El día que la abandoné, fui a que me peinara para irme a una boda a Madrid y como se acababa de echar novio por primera vez (ella 40, él casi 60... nunca es tarde para el amor), apenas me secó el pelo, me pasó las planchas con desgana y llegué a mi casa con los pelos del Rey León. La llamo para decírselo (éramos vecinas) y me dice que no puede hacer nada, que si me lo arregla en casa, luego se lo va a exigir todo el mundo.

De esto hace cuatro años y nunca más.

Besos

TORO SALVAJE dijo...

Peluqueras versus Clientas....
Esa guerra viene de lejos.
Y no tiene fin.

Besos.

Aquello noerayo dijo...

Ya somos tres. Deberian internacionalizar la medida "dedos"
Besos.

Mi Álter Ego dijo...

Cada día quiero más a mis peluqueros. Jajajaja. Besotes y ánimo!!!

Celia Segui dijo...

Vaya, veo que todas somos víctimas :)
Besos

Patricia dijo...

Venga, yo tb me desahogo! Yo aquí en Viena, tb fui a la pelu para pasar de pelo cobrizo a un castaño con mechitas. Se que es complicado, por eso fui a la pelu y si no se puede hacer de una vez, que me lo digan. Pues en vez de cubrir todo de castaño y luego hacer mechas, hicieron directamente mechas castañas y mechas "rubias".
Tengo el pelo suuuper finísimo. No me hace falta ni peróxido para que el propio tinte me aclare el pelo. Pues me tuvieron con el decolorante yo no se ni cuanto... pero más de 15 o 20 minutos seguro.
Resultado: pelo frito. Pero frito. Y a tres colores. Castaño, rubio y rosa donde el tinte cobrizo no se había ido del todo. Cuando me lo vi en casa en detalle entre en shock. Lo volví a teñir para "igualar" y desde entonces adios tintes en mi pelo. Por supuesto mi novio no entendía esa depresión por algo que vuelve a crecer. En fin...
Por suerte he encontrado a una peluquera de 10 aquí en Viena! corta justo lo que le pido, como con el cepillo mi pelo se parte, me lo seca peinando con los dedos, me pone Moroccan oil y siempre me da consejos sobre cómo tratar el pelo fino! ;)

Celia Segui dijo...

Jajajajaja, me meoo , Patricia! Si es que aquí son un desastre en general!
Tíntatelo tú, yo me lo tinto yo misma. Me alegro de que hayas encontrado peluquera diez. Yo ya te cuento en la próxima crónica de la pelu, que me queda una aún.
Besos

Kyra Mad-Hatress dijo...

me dáis miedo, chicas! llevo 9 días en Steyr y tengo el flequillo de lado pero ya es tipo cortina porque no me deja ver y no tuve tiempo antes de venirme de pasar por la pelu así que me estaba planteando ir a alguna que viese "decente" puesto que le tengo demasiado cariño a mi pelo y, como vosotras, he tenido horribles experiencias... creo que seguiré pinzándomelo con las gafas hasta que no me quede otro remedio jajaja
un saludo!

por cierto, Celia, gracias por tus crónicas, siempre me sacan una sonrisa además de enseñarme cosas de este maravilloso país :D

Celia Segui dijo...

Cortátelo tú! jajaja
Gracias mil, Kyra.
Besos

Drew dijo...

Jajajajjajjaj me parto! Momento confesión, en mis 2 años de expatriada me negué a pisar una peluquería... así volví! Con unas greñas tremendas. Pero es que las peluquerías egipcias con lo más parecido a un sex shop por fuera, todo cerrado, cristales tintados... porque claro, dentro hay mujeres que llevan velo y se lo quitan. Y yo eso de meterme ahí sola.... como que no.

Seguro que a día de hoy estás estupenda!

Celia Segui dijo...

Ay, dios, ahí aún entraba yo menos, madre mía. Ostras , además al llevar velo tampoco se lo currarán mucho las peluqueras. Hiciste bien!! Ya te diré cómo ando ahora, jajaja
Besos

Celia Segui dijo...

Ay, dios, ahí aún entraba yo menos, madre mía. Ostras , además al llevar velo tampoco se lo currarán mucho las peluqueras. Hiciste bien!! Ya te diré cómo ando ahora, jajaja
Besos

Milena dijo...

Jajajaaa, genial! Odio las pelus... jajajaja :D

Besos

Celia Segui dijo...

Yo directamente ya no voy ;)
Besos

Publicar un comentario